Thursday, November 5, 2009

¿De dónde saca el dinero Google?

Por lo interesante que me ha resultado este artículo quiero reproducirlo íntegramente. Muchas personas, en mi radio de acción, se me han acercado haciendo esta misma pregunta y no solo en referencia a Google sino a otras compañías que ofrecen servicios gratuitos.

Es un fenómeno difícil de comprender para quienes vivimos en un mundo menos agresivo y menos consumista. Este artículo es la respuesta a quienes siempre han escuchado la frase "la información es poder" y no logran comprender su esencia. De ahora en lo adelante piensen en una respuesta sencilla para comprender cuando poderosa resulta la información: Google.

Aquí les va el artículo, después de esta breve introducción, extraído del portal Terra.

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Reportaje: La economía del nuevo monopolio
¿De dónde saca el dinero Google?

Si pensamos en los productos de Google, lo primero que nos viene a la cabeza es su gratuidad. Google parece ser el mecenas de Internet, espléndido y bondadoso, pero también es un monopolio económico. ¿Cómo lo hace?

Google (el buscador), Google Earth, Google Maps, Google Wave, Google lo que sea... la mayoría de los productos de la empresa estadounidense son gratuitos. Y es que gracias a ello, Google se ha convertido prácticamente en un sinónimo de Internet, apareciendo el término "Google" como sinónimo de "buscar" en los diccionarios.

Sin embargo, detrás del lema inicial de la compañía, "Don't be evil" (no seas malvado), hay una empresa cuyo objetivo principal es hacer dinero, ya que de lo contrario los accionistas no estarían demasiado satisfechos.

Veamos de dónde saca dinero el principal monopolio de los servicios a través de Internet y cómo se ha posicionado hasta convertirse en el pez más grande, sin hacer demasiado ruido, y delante de las narices de sus principales rivales, como Microsoft.

El poder de la información

¿Dónde reside el potencial de generación de recursos de Google? Analicemos rápidamente su producto estrella, el buscador. En sí, se trata de una serie de ordenadores que almacenan información obtenida automáticamente de todas páginas existentes en Internet. Información que es gratuita.

A continuación, esta información es clasificada e indizada para que el usuario del buscador encuentre aquello que busca. Y aquí está la clave: aquello que busca. El valor real de Google es el de los usuarios que, gracias a sus búsquedas, le permiten saber qué es popular y qué no, qué webs son relevantes cuando buscamos un término concreto, y, si nos damos de alta (gratuitamente, eso sí) como usuarios de Google, qué tipo de usuario realiza qué tipo de búsquedas.

Esa información es la que después Google puede rentabilizar a través de su programa de publicidad (Adsense y Adwords), ya que sabe qué términos son los más buscados, y por lo tanto, tienen un precio más alto para el anunciante.

También puede facilitar información detallada al anunciante sobre usos y costumbres de los usuarios para que la campaña de publicidad pueda estar mucho mejor dirigida al público objetivo de la empresa en cuestión.

Por último, Google también dispone de esta ingente cantidad de información para hacer sus propios estudios de mercado y conocer antes que nadie hacia dónde se dirigen los hábitos de consumo de un usuario tipo o la distribución geográfica de una moda determinada.

Gratuidad para ganar mercado

Pero lo que hace especial a Google es lo que hace una vez domina el mercado de los buscadores y obtiene un rendimiento a través de la publicidad. Y es que a la hora de expandirse, lo hace utilizando el medio que mejor conoce, Internet, a través de aplicaciones de gran utilidad para el usuario, y lo que es más importante: son gratuitas.

Pudiendo permitirse el lujo de poder invertir las ganancias en copar cada vez más mercado, Google va convirtiéndose en un aliado imprescindible para nuestro día a día. Google Maps y Street View (¿cómo podíamos vivir sin eso?), Google Earth, Google Docs, Google Wave... la filosofía es clara: no te preocupes, Google te da todo lo que puedes necesitar en Internet, y gratis.

Pero Google no se queda ahí, y a la proliferación de servicios gratuitos a través de Internet va sumando nuevas adquisiciones e inversiones multimillonarias. Cada vez posee más servidores, más ancho de banda propio, e incluso puede invertir en satélites para obtener sus propias imágenes desde órbita.

Eso supone que los gastos de mantenimiento de los servicios básicos de la compañía ya no son externos, sino que Google no necesita a nadie para funcionar. Tiene los ordenadores, tiene el ancho de banda, y tiene todo lo que puede desear. Las piezas están en su lugar para el ataque final.

El golpe de gracia

Y es que todo lo anterior lo ha estado haciendo delante de las narices de sus principales competidores quienes, estupefactos, no sabían cómo reaccionar a este nuevo modelo de negocio basado en hacerlo todo gratuito. Google se convertía en uno de ellos, pero además con la gente contenta y no tomándolos como un demonio monopolista.

Con las piezas en su lugar, Google está comenzando a mostrar de lo que es capaz, lanzando ataques contra sectores como el de los navegadores de Internet, con Chrome, los navegadores vía satélite (tiembla Tom Tom y Garmin), los teléfonos móviles... su posición dominante le permite escoger dónde y cuándo atacar, y su imagen de gigante benévolo le permite hacerlo sin que los usuarios lo tomen como una amenaza.

Veremos si el lema original de la compañía, "Don't be evil", se sigue cumpliendo en el futuro.

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Url original http://www.terra.es/tecnologia/articulo/html/tec22641.htm